lunes, 9 de noviembre de 2015

ENTRENANDO EL MÚSCULO DE LA ATENCIÓN


Según el libro Tranquilos y Atentos como una rana, los sentidos desempeñan también un papel muy importante para el entrenamiento de la atención. Lo que ves, oyes, hueles, sientes o saboreas, lo observas en este momento. Después ya no lo puedes oler o saborear; sólo lo puedes hacer ahora.
A menudo, acompañamos con un pensamiento lo que percibimos con nuestros sentidos. Siempre tenemos un juicio y una opinión a punto; por ejemplo cuando por las noches oyes un ruido y piensas inmediatemnte que es un ladrón. Nuestra mente crítica produce al instante pensamientos acerca de lo que vemos, oímos, saboreamos, olemos y sentimos. Interpretamos lo que sea de todas la maneras posibles y no siempre postitivamente.
Desde el momento en que puedas mantener tu mente parlanchina a una cierta distancia y usar tus sentidos sin prejuicios y sin opiniones previas, experimentarás cosas muy distintas.

Con tacto y oído



Al terminar esta actividad nos juntamos todos en la asamblea para hablar sobre lo que sentimos con el Tacto y el Oído. Les pregunté qué sensaciones les habían gustado más y sus respuestas fueron sorprendentes!!




La mayoría aseguraban que la harina, el agua, las plumas y el arroz eran las sensaciones más agradables para ellos. Entonces separamos las cajas agradables y desagradabes y nos dimos cuenta de que a nuestro cuerpo le gusta y se siente cómodo con lo suave, relajante y silencioso y no con los objetos ruidosos!!

EUREKA!!

Otra vez nos dimos cuenta de que aunque lo ruidoso y rápido es muy divertido (como en el ejercicio de pasarnos el globo) nuestro cuerpo agradece y necesita el silencio y la calma.



Practica Atención Plena!!
Namasté!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja tus comentarios, nos hará mucha ilusión!!